Conoce los tipos de pacientes que encontrarás en tu consulta

Identificar los perfiles de pacientes y saber cómo actuar en cada caso es crucial para que la relación médico-paciente llegue a buen puerto.


Como médico, ya habrás comprobado que no todos los pacientes son iguales ni se comportan del mismo modo. A continuación, te presentamos algunos tipos de pacientes que acudirán a tu consulta y te damos consejos para que tu relación con ellos sea perfecta.


Pacientes exigentes

Algunos pacientes quieren un trato especial y exigen atención inmediata, independientemente de cuántas personas haya en la sala de espera y de la gravedad de su dolencia. Los hay que, ya en la consulta, reclaman todo tipo de pruebas y servicios, aunque no estén justificados.


paciente y hazles entender que deben respetar los tiempos de espera. Pon límites, ya que, si intentas cumplir sus expectativas, pueden volverse más demandantes y cada vez será más difícil poner freno a los requerimientos desmedidos.


Insistentes

Hay pacientes que intentan convencerte para conseguir lo que quieren. Pueden llegar a ser realmente insistentes para que accedas a sus peticiones.


Confía en tu criterio médico y no cedas cuando soliciten pruebas o tratamientos que no estén indicados ni vayan a suponer un beneficio.


Enfadados

Estos pacientes reaccionan con rabia o ira cuando las cosas no salen como quieren. Ten en cuenta que esta actitud puede ser un mecanismo de defensa para hacer frente al miedo o la ansiedad tras un diagnóstico inesperado.


Debes escucharlos, tratando de entender lo que hay detrás de ese enfado, y evitar el tono hostil, ya que ignorarlos o contestar bruscamente puede alimentar la ira y avivar el enfrentamiento.


Agresivos

Una de las situaciones más desagradables es la agresión física o verbal por parte de un paciente. En 2021, las agresiones a los médicos se dispararon un 39 %, fundamentalmente por discrepancias con la atención médica recibida.


Debes mantener la calma y no responder con agresividad, aunque tampoco debes tolerar el comportamiento agresivo. Ofrecer la atención por parte de otro compañero puede relajar la tensión. Si la situación se agrava, denúncialo a las autoridades del centro sanitario.


Obstinados

Algunos pacientes son reacios a recibir atención sanitaria y cuestionan la utilidad de los tratamientos y las recomendaciones pautadas.


Lejos de enfadarte con ellos o echarles la bronca por su actitud, paciente y comprensivo y explícales que tus recomendaciones pretenden mejorar su salud. Así, conseguirás que acaben confiando en ti.


Incurables

En ocasiones, acudirán a tu consulta pacientes que recaen continuamente a pesar del tratamiento. Suelen quejarse por su situación y puede parecer que no quieren curarse.


Trata de identificar los motivos por los que persisten los síntomas, no dudes de ellos. Valora si existen factores psicológicos que puedan contribuir a este comportamiento.


Agradables

Afortunadamente, muchos pacientes estarán dispuestos a colaborar y respetarán tus decisiones. Aunque son los más fáciles de tratar y los que a priori te plantearán menos dificultades, pueden mostrarse más tranquilizadores y optimistas de lo que se esperaría en escenarios desfavorables.


Asegúrate de que han comprendido tus explicaciones e insiste en que pregunten todo lo que quieran, ya que podrían quedarse con dudas por miedo a parecer pesados.


Como ves, la psicología y las habilidades comunicativas son esenciales para saber cómo desenvolverte con todo tipo de pacientes.

Referencias


SPO.1975.112021

RES.0321.042022